
URUMOR
Locos
1-
"Doctor, fíjese que no puedo controlar el hacerme pipí en la cama. ya que todas las noches sueño con un duende que viene a mi cama y me pregunta ¿ya hiciste pipí? y yo le respondo ¡no! y me dice, pues ¡HAZ¡"
Y el Doctor le dice:
"En la noche que sueñe con el duende y le pregunte que si ya hizo pipí le dice que sí."
A otro día el doctor le dice:
"¿Cómo le fue con el duende?"
Y contesta:
"Muy mal, por que cuando el duende vino a mis sueños y me preguntó ¿ya hiciste pipí? le dije ¡sí! y me preguntó ¿y popo? y le dije ¡No!, entonces me dijo Pues ¡HAZ!"
2-
Tres locos escapan del manicomio y corren como alma que lleva el diablo, duran horas y horas corriendo, hasta que agotados se sientan en la acera a descansar. Una persona pasa por el lugar y al verlos tan cansados les pregunta:
"¿Oigan, por qué están tan agitados?"
Y los locos contestan:
"Es que nos escapamos del manicomio."
"Pero si estamos frente a la reja, y ademas allí vienen los celadores para regresarlos."
Y los locos, sin preocuparse le responden:
"Vaya, no importa, les llevamos como 100 vueltas de ventaja."
3-
Los locos del manicomio querían jugar fútbol y formaron dos equipos. Como no tenían pelota, decidieron jugar con un balón imaginario. Y aquello era de goles por acá, goles por allá, de chilena, de cabecita, era impresionante. En lo más interesante del partido, un orate se acerca y pregunta:
"¿Puedo jugar?"
Sus compañeros le respondieron que no porque estaban completos. El chiflado enojado se agacha, hace como que toma algo y les advierte:
"Entonces me llevo el balón".
7-
Esto son dos locos que van en tren y uno le dice al otro:
"Oye te has fijado que rapido pasan los postes"
Y el otro contesta:
"Si, a la vuelta venimos en poste".
8-
Dos locos en el patio del manicomio, uno le huele el aliento a otro y le dice:
¡Si no estamos locos, lo que estamos es podridos!
9-
¿Qué hace un loco golpeando un reloj?
Está matando el tiempo.
10-
Si yo pongo un florero arriba de la mesa y mi esposa lo saca, ¿Quién de los dos está loco?
Los dos estamos locos, pues yo "locoloco" y mi esposa "loquita".
4-
Un loco que habitaba en el sexto piso de un edificio tenía desconcertado a un señor porque cada vez que pasaba rumbo a su trabajo, el chiflado le apuntaba con la mano en forma de pistola y le disparaba desde la ventana.
Llegó el día en que el tipo decide seguirle el juego al orate: apunta con la mano y le dispara al chalado que se asomaba desde la ventana; éste se lleva las manos al pecho, se desploma y cae al pavimento.
El hombre, sorprendido, corre a auxiliarlo. El loco moribundo lo mira y le reclama:
"Yo nunca te disparé al cuerpo".
5-
En el manicomio, un loco gritaba:
¡Yo soy el enviado de Dios!
Se le acerca otro loco y le dice:
No, ¡Yo soy el enviado de Dios!
Y así, los dos locos discuten.
Entonces, se acerca un tercer loco, y les pregunta:
¿Qué pasa aquí?
Y el primer loco dice:
¡Yo soy el enviado de Dios!
Y el segundo dice:
No, ¡Yo soy el enviado de Dios!
Entonces, el tercer loco dice:
Un momentito, ¡Yo no he enviado a nadie!
6-
¿Para quién es esa carta?, le dice el director de un manicomio a un loco que está escribiendo.
Para mí mismo.
Y, ¿qué te pones?
¡Cómo quieres que lo sepa si aún no la he recibido!