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Había una vez

1-

Había una vez un niño que estaba escribiendo una carta de amor que decía así:
María, en el desayuno no como, porque pienso en ti.
María, al almuerzo no como, porque pienso en ti.
María, en la cena no meriendo, porque pienso en ti.
María, en la noche no duermo, porque estoy muerto de hambre.

 

2-

Había una vez una pareja bailando en una fiesta, cuando de repente a la mujer se le escapa un peito. Muerta de vergüenza le dice al caballero:
¡Perdóneme gentil hombre, pero que esto quede entre nosotros!
Pero el hombre agitando las manos dijo:
¡NO, QUE CIRCULE, QUE CIRCULE!

 

3-

Había una vez un hombre tan flaco, pero tan flaco, que limpiaba mangueras por dentro.
Había una vez una mujer tan gorda, pero tan gorda, que cuando se ponía tacones sacaba petróleo.
Había una mujer tan gorda, pero tan gorda, que cuando se caía de la cama, se caía de los dos lados.
Había un hombre tan feo, pero tan feo, que cuando picaba cebolla hacía llorar a la cebolla.
Había una mujer tan gorda, pero tan gorda, que cuando se pesaba, la balanza decía: Continuará...

 

4-

Había una vez un perro tan inteligente, tan inteligente, que cuando le gritaban:
!Ataque!, el perro se tiraba al piso y le daban convulsiones.

 

8-

Era una vez un hombre tan, pero tan optimista, que cuando le dio un infarto dijo que era una corazonada.

 

9-

Un día que Pepe caminaba por la calle se encontró a Manolo con dos osos panda bebes bajo los brazos, entonces Pepe le pregunta:
¿Oye Manolo, y qué haces tú con esos osos panda? Pos parecen que no son tuyos.
A lo que éste le contesta:
Bueno Pepe, es que encontré a la madre de estos ositos muerta, y me dio mucha pena dejarlos por ahí solos.
Entonces Pepe le dice:
Mira Manolo y, ¿Por qué no los llevas al zoológico?
Y Manolo los lleva al zoológico. Al día siguiente Pepe se encuentra a Manolo otra vez, y nuevamente andaba con los mismos ositos panda bajo los brazos. Pepe se queda asombrado y le pregunta:
¿Qué? ¿No los llevaste ayer para el zoológico?
A lo que Manolo contesta:
Sí, pos es que hoy los llevo al cine, hombre.

 

 

 

5-

Había una vez una señora que llama a un electricista y le dice:
Señor, ¿Podría usted venir a arreglar el timbre de mi casa?
El señor responde:
Claro señora, deme su dirección, señora en este momento voy saliendo para allá.
Pasa una hora y media y el señor nada que llega, entonces la señora decide llamar al hombre por el celular. Suena el celular y el señor responde:
Buenas tardes, ¿Que desea?
Y la señora le dice al señor:
¿Piensa usted venir? (con tono irónico)
El señor responde:
Señora, si tengo una hora tocando el timbre y usted no me abre.

 

6-

Había una vez una ciudad tan seca, pero tan seca, que las vacas daban leche en polvo.

 

7-

En cierta fiesta había una amenaza de que iban a hacer un atentado. Bien podría ser una bomba o envenenar la comida, se hicieron las respectivas medidas de seguridad inspeccionaron el lugar y no encontraron la bomba, entonces para saber sobre la comida trajeron a un perrito y le dieron un poco de comida y esperaron dos horas y el perro no se murió, entonces todos comenzaron a disfrutar del buffet. De repente entra un niño corriendo, diciendo: ¡Se murió el perro, se murió el perro!
Y todos botaron la comida y la desecharon, y un policía le dice al niño:
¿Cómo así que se murió el perro?
Y el niño contesta:
Sí, lo atropelló un camión.

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