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Genios

1-

Están tres náufragos solos en una isla desierta y se encuentran una lámpara maravillosa. El genio les dice que les va a conceder un deseo a cada uno. El primero dice: Deseo irme con mi familia y amigos.
Y se lo concede.
El segundo dice: Deseo irme con mi familia y amigos.
Y se le concede.
El tercero, al ver que se había quedado solo dice: Deseo que mis amigos regresen.

 

2-

Era una vez un gangoso que caminaba por la calle y de pronto que se encuentra una lámpara maravillosa, y le pide un deseo:
Deseo que mis padres sean igual que yo.
Cuando llega a su casa su madre le dice:
¿Hijjooo quieeerreess deee commerr?
Y el gangoso se dijo que su madre hablaba igual que él. En eso llega su padre y le dice:
Hijo, ¿Cómo te fue en la escuela?
Entonces el gangoso queda pensativo y se pregunta por qué su padre no hablaba igual que él. De repente, suena el timbre de su casa, y al abrir la puerta se encuentra con el lechero el que le dice:
¿Nooo vaaa aa quuueeerrreer lecchhhe?

 

3-

Una señora con diez años de matrimonio ve una lámpara vieja de su marido.
La frota por casualidad y sale un genio. El genio le dice:
Te concederé 3 deseos, pero cualquier cosa que me pidas, a tu marido le daré 100 veces más.
La señora piensa un momento y dice:
Deseo ser increíblemente bella.
Concedido pero tu marido es 100 veces más atractivo.
Deseo ser multimillonaria.
El genio dice: Ya, pero tu marido es 100 veces más rico.
Y la señora piensa nuevamente y dice:
Quiero tener un infarto tan pequeño que yo no lo sienta.

8-

Estaba un día el papá de Panchito muy enojado y Panchito le pregunta:
¿Estás de genio papá?
Sí, contesta el papá.
¿Y tú eres de los genios que conceden, un deseo o tres?

 

9-

Viene un vagabundo caminando, cabizbajo y triste cuando de pronto, en el suelo, ve una lata de sardinas. Sin interrumpir su paso, le da un puntapié a la lata y sin esperarlo; sale un genio de adentro del envase y le dice:
¡Oh!, vagabundo, por haberme salvado te concederé un deseo, pide.
El vagabundo, repleto de alegría le dice:
¡Genio!, yo quiero una casa bien grande, bien grande, con columnas de mármol y fuentes de...
En eso el genio lo interrumpe:
¡Tonto!, acaso ¿No me ves a mí viviendo en esta lata de sardinas?

 

10-

Había una vez un hombre que se encontró una lámpara mágica, entonces la frotó y salió un genio.
El genio dijo al hombre:
Yo te puedo conceder dos deseos.
Y el hombre le contestó:
Quiero, estar rodeado de muchas mujeres bonitas, al ver cumplido su deseo dice asombrado: ¡Me quiero morir!
Y el genio dice:
Concedido tu deseo.

4-

 Un tipo se encuentra una lámpara, la limpia y de ella sale un genio diciéndole que está muy agradecido por haberlo liberado y que por consiguiente le concederá un deseo. El tipo le pregunta:
¿Lo que yo quiera?
El genio le contesta que sí y le dice:
Lo que para mí es un segundo, para tí es una eternidad y lo que para mí es un centavo para tí es un billón de dólares.
Entonces el tipo dice:
Dame un centavo.
Y el genio contesta:
Si como no, esperate un segundo.

 

5-

Cierto día un hombre encontró una botella, al destaparla se dio cuenta que tenía un genio.
Este le dijo: Te concederé tres deseos.
Muy bien dijo el hombre, mi primer deseo es tener mucha lana (dinero)
Concedido dijo el genio y lo convirtió en oveja.

 

6-

 Le dice un cuate a otro:
Sé que te apodan el genio, ¿Pero por qué abren una botella y luego te apareces?

 

7-

Erase una vez un hombre jugando al golf que al acomodar la primera pelota oye que ésta le habla:
¡No me pegues! ¡No me pegues!
El hombre mira con asombro a la pelota y piensa que alguien le está jugando una broma y no le da mayor importancia. Cuando se acomoda para volver a pegarle siente que la pelota vuelve a hablarle:
¡No me pegues! ¡No me pegues!
El hombre asombrado levanta la pelota y ésta le dice que es un genio encantado y que si lo libera, frotando la pelota le concederá tres deseos.
De la pelota sale un elegante genio y le dice:
Te concederé tres deseos con la única condición de que cada deseo que tú me pidas te lo daré, pero le concederé lo mismo a tu esposa multiplicado por 5.
El hombre entusiasmado le dice que no tiene problemas y que su primer deseo era 1.000.000 de dólares.
Entonces, el genio le concede su millón y a su esposa 5 millones.
El segundo deseo es el último Mercedes coleccionable de un color que nadie tuviera. Entonces, el genio le da su auto y 5 para su esposa.
Bueno le dice el genio:
Te falta tu último deseo, piensa bien lo que pedirás.
Está bien le contesta el hombre muy emocionado dice:
Quiero un ataque al corazón así de chiquitito.

 

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